
"-Te quiero.
-Y yo a ti, cielo..."
Hoy, he soñado despierta.
Ahí estaban tus manos, tus labios, tus ojos.
Ahí estabas tú.
Y tu magia.
Nunca podré explicar como tus manos me producen ese cosquilleo por el cuerpo, ese bienestar.
Como tus caricias me hacen estremecer.
Como tus palabras consiguen hacerme sonreír, tus gestos, tus detalles, tú.
Y como con tan poco puedes hacerme inmensamente feliz.
Eres lo más increíble que ha entrado en mi vida jamás.
Eres maravilloso.
Y bien sé que es verdad.
Una cosa es segura, te echaba de menos.
Y hoy, cuando me he envuelto entre tus brazos, he vuelto a casa.
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