miércoles, 4 de mayo de 2011

Número 8:

Hay momentos en los que me decido a escribir una historia.
Puede tratar de amor, o bien de intriga.
Puede tener ese toque dulzón, o agridulce.
Pueden contar algo, no contar nada o tener un mensaje oculto.
Pero no importa las veces que borre una palabra, que la repita, o el tiempo que le dedique a escribir.
Porque hay algo que nunca cambia.
Y es que las mejores historias las escribo cuando pienso en ti.
Cada relato del que me siento orgullosa, o en el que veo algo distinto, son fruto de que estés en mi imaginación.
Eres mi inspiración.

No hay comentarios:

Publicar un comentario