-No quiero decepcionarte.
-No puedes hacerlo. ¿De qué manera me ibas a decepcionar?
-No llores...
-No es de tristeza, me he emocionado muchísimo. Eres la única capaz de emocionarme así.
-Es el mejor regalo que me has hecho nunca.
-Nunca me he sentido tan querido por nadie...
-Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero...
-¿A que puedes contar los malos momentos?
-Sí
-¿Y a que los buenos no puedes contarlos? ¿Sabes por qué? Porque son infinitamente más. No me importa pasarlo mal un momento porque siempre soy super feliz contigo.
-No tendría que haber momentos malos.
-Bueno, somos personas, y cometemos errores. Tendremos que poner cada uno de nuestra parte para no ponernos mal por tonterías.
-Te mereces lo mejor del mundo y yo no lo soy.
-Claro que lo eres.
-Siempre estarás en mi corazón.
-Qué bonica eres...
-Eres preciosa, desde cada perspectiva que mires.
-Eres la más preciosa que he visto jamás. Más que cada persona vista en directo, que cada actriz y que nadie. Y lo digo totalmente en serio.
-Te quiero tanto...
-No voy a dejarte nunca. Jamás.
-Pon en este papel lo que quieres para desayunar mañana, y cuando te levantes, lo tendrás, lo que quieras.
-Vamos a hacer una cosa, pido unas pizzas, vemos una película y luego nos tomamos una copa de helado de cuatro bolas de chocolate, que a ti te gusta el chocolate, ¿verdad?
-Cielo mírame, mírame. Te quiero.
-Nunca me he sentido tan querido. Y no importa lo malo porque eso es lo más grande. Una cosa es saber que me quieres y otra sentirlo como lo siento. Es lo más grande, lo más grande.
-Me encanta tu cuerpo. Desde tus ojos, que me sedujeron, tus labios grandes y perfectos... Hasta aquí, hasta tus pies.
-Buenos días, princesa.
-Tu sonrisa es mi cosa favorita.
-¿Ves? A esa sonrisa me refiero. Así quiero verte siempre. Porque no necesitas hacer nada más, si estás feliz, contenta, agusto conmigo, yo estoy feliz, y paso un día maravilloso.
-Adoro tu sonrisa, enorme, preciosa. Cuando me ves sonreír y se te dibuja esa sonrisa que parece que se va a escapar de tu cara. Es increíble.
-Me paso el día diciéndote cosas preciosas. ¿Crees que las digo por gusto?
-¿Ah no?
-No, las digo porque son ciertas.
-Te adoro...
-Te quiero, te quiero, te quiero..
-Y yo a ti más, cariño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario